viernes, 5 de diciembre de 2008

EN HOGUERAS DE M. W. de los blogs de clarin.

No serán esbozos de breves clases de filosofía, sino enunciados de contradicciones, falacias y paradojas en los que la razón colapsa. Por ejemplo:
¿Cuándo empezó el tiempo?
¿Y si empezó alguna vez, qué había antes?
¿Termina el tiempo?
Y si la sucesión temporal concluye, ¿qué hay después del tiempo?
Y si no empieza ni termina, entonces, ¿es eterno? No se entiende.
¿Dónde termina o dónde empieza el universo?
¿Y si termina que hay más allá? ¿Hay más espacio? ¿Y si empieza en algún sitio, que hay detrás de ese comienzo? ¿Más espacio? ¿Entonces el espacio es infinito o lo contrario?
La eternidad y el infinito son incomprensibles, y la eventual finitud del tiempo y del espacio también.
Estas son algunos esbozos de las así denominadas "Antinomias Kantianas" elaboradas por el apabullante filósofo Inmanuel Kant (1724-1804).
Son enigmas perennes.
Y la inteligencia humana antes ellos, naufraga.





¿Cuando empezó el tiempo?
Cuando se definió como concepto y se le dio categoría de valor.
Muy probablemente con retortijones de hambre, en el estómago.

¿Y si empezó alguna vez, qué había antes?
Más falta de rigor científico.

¿Termina el tiempo?
Seguramente. Por lo pronto ya terminó como valor absoluto con la teoría de la relatividad.

¿Y si la sucesión temporal concluye, qué hay después del tiempo?
“Después, qué importa el después
toda mi vida es el ayer
que me detiene en el pasado.
Eterna y vieja juventud
que me ha dejado acobardado
como un pájaro sin luz.”
(Naranjo en flor)

¿Donde termina o dónde empieza el universo?
Si me lo preguntás así, te digo que empieza y termina en ningún lado.

¿Y sí termina que hay más allá?
El comienzo.

¿Y si empieza en algún sitio, que hay detrás de ese comienzo?
El término.

¿Más espacio?
No. El mismo.

¿Entonces el espacio es infinito?
El espacio es infinito pero tiene dueño.

--

Lo mismo se plantea S. Hawking en "La Teoría del Todo". Puede que no hubo comienzo, aparentemente el universo siempre fué. Si esto fuera verdad tampoco tendrá su fin y siempre será.

Publicado por: victor | Diciembre 3, 2008 3:20 PM

Las teorías de la física moderna como la de las cuerdas o branas probablemente puedan contestar alguna de estas preguntas.

--


El tiempo no existe.O bien el tiempo es, porque el hombre está.

Existe a partir del hombre que transcurre en él.

Comienza a ser a partir de y termina al final de.

Se considera a partir de poder medir y entender el transcurso y finitud.

Es un concepto intelectual y es lo que nos diferencia de todo, "conciencia del paso del tiempo" construcción que debiera ser"nosotros pasamos el tiempo es inmutable"

No hay sucesión temporal, es una construcción mientras estemos.

Hace poquito acomodamos las estaciones de acuerdo a frío calor, floración y parición.

Luego un almanaque solar, otro lunar, un par de relojes más tarde y los atómicos ayer, todo para ajustar nuestro paso, fuera de ello, no hay tiempo, nada existe ni ha cambiado. Sólo el hombre.

Dónde empieza y / o termina el universo?

Justo donde comienza el planteo, al igual que el tiempo.

No es enigma, sino falta de conocimientos.Mil a.c. a hoy, preguntas, planteos y más planteos.
Cómo es una noria se le encuentran mil sombras y mil planteos más, es una construcción nuestra, que será hasta que estemos, luego tal vez implosión solar, reconstrucciones de masas de gas, nuevos seres y nuevos planteos.

El hombre intenta adelantarse, intenta saber y penetrar causas últimas o primeras.

Existe la incógnita humana, sobre particulares tópicos, que se intentan canalizar a través de humanas formas de pensamiento.

Antinomias lejanas de nuestro alcance.

Imposible llegar a puerto, pues el cuestionamiento es humano y el devenir de esos tópicos no admiten esos dogmas.

Son. Nada más


O podría haber una primera causa?

Si así fuera la idea de Dios, aparece otra vez y ahí es donde empieza la noria, nuevamente.

Publicado por: Mario Sorsaburu





Existen los objetos en un contexto dado natural y naturo-social-humano (nuestro planeta,en nuestro sistema solar, en nuestra galaxia).
Objetos existieron natural e independientemente de la existencia de quien les diera nombre y significado.
Los objetos se mueven y cambian en ese contexto natural y social humano.
El ser humano tiene la capacidad cerebral que obtiene en un proceso de maduración o 'sinsinergia' de contar,pesar y medir.
El tiempo es la medida estimada del movimiento y cambio de las cosas en el contexto en el cual el hombre existe.
El hombre es quien se dio progresivamente los medios adecuados para contar,pesar y medir en el proceso cognitivo de relacion subjetiva-objetiva-subjetiva.
En todo proceso cognitivo hay un doble movimiento subjetivo y objetivo para adecuarse de alguna manera a lo que el objeto es.
Porque el objeto sera siempre conocido por el sujeto en diferentes grados dentro del proceso cognoscitivo.
El tiempo no es una categoria abstracta fuera del mundo de los objetos en movimiento y cambio.
El hombre tiene una representacion abstracta aproximada del 'tiempo' que él no pudo contar,porque sabe que antes de él existieron objetos que se movian y cambiaban.
Y en consecuencia sabe subjetivamente que hubo 'un no- tiempo' en que no habia nadie para nombrar los objetos,contarlos,pesarlos y medirlos.
No existen categorias espacio-temporales 'a-priori'.
Kant aproximo el problema,pero no pudo resolverlo con sus categorias 'a-priori'.
Lo que es 'a-priori' es la capacidad estructural del cerebro para representar-'se' de manera concreta y abstracta el espacio,senso-percibir los objetos en ese espacio como calidades y cantidades diferentes,su movimiento y su cambio.
O sea:
El 'tiempo' empezó con el hombre.
Todo 'tiempo' pasado es la pretension de medir hacia atras con nuestros métodos actuales de medida.
Pero,del mismo modo, cuanto más atras se pretender medir el tiempo, más impreciso deviene.
El 'tiempo' desaparecerá cuando no haya mas seres capaces de medirlo respecto a sus contextos.
La 'sucesion temporal' termina cuando concluyen quienes lo miden y también,los objetos que se mueve y cambian.
La 'eternidad' es la ausencia de tiempo mensurable por seres capaces de hacerlo,independiente que haya o no objetos que se mueven y cambian.
El 'universo' es 'espacio ilimitado' donde no hay ni 'arriba',ni 'abajo',ni 'izquierda',ni 'derecha'.
Es infinito.
'Eternidad' expresa la ausencia de mensurabilidad porque no hay quien mida.
El 'infinito' resulta de la imposibilidad fisica de medir lo que no tiene fin y resulta inalcanzable en una vida y en sucesivas generaciones.
El 'espacio-universo' ha existido siempre.
Los 'objetos-mundos' dentro de él han aparecido,organizado,envejecido desaparecido de manera continua y asì seguirá siendo.
Hay 'vacío y àtomos (particulas y sub-particulas)', espacio y materia (anti-materia) desorganizada 'por momentos' y organizada 'por momentos';'construcción-destrucción-construcción';'integración-desintegración-integraciòn'.
Y así el suceder del movimiento y el cambio.
Y siempre 'a partir de lo que hay' y dentro de posibilidades sujetas a azar y-o causa.
Eterna conjugación del 'hacer-deshacer' de un 'mundo' y de 'infinitos mundos'.
Estos presupuestos,para empezar...

Publicado por: horacio


¿Qué onda con la teoría pitagórica de la creación?

Es que últimamente tengo sensaciones muy raras respecto a ella.

Al principio fueron solamente grietas de las coordenadas del tiempo y el espacio, que me transportaban un poco antes o un poco después de la hora exacta.

Después de un rato, empecé a escuchar voces y cuando quise darme, cuenta descubrí que eran las de mis antepasados quemándose en la hoguera a la hora de los linchamientos.

No es extraño tal como me sucedió hoy, después de una situación complicada donde me vi obligada a presenciar el hostigamiento en una escuela media de Sarandí a una comentarista habitual de este espacio, ante jóvenes de edad promedio: dieciséis años, espabilados y comprometidos en un cambio social.

Dicha conducta fiscalizatoria y controladora acometida por la regente de esa institución, con afán de imponer su autoridad burocrática -amaparándose en una reglamentación que nadie puede comprobar si existe atacando el marco de la libertad de cátedra del docente- y por mandato de un Juez de la Corte Suprema que desea perpetuar la mafia del narcotráfico y el lavado de dinero y que ha controlado la Justicia los últimos treinta años, a no dudarlo, sería calificada como tortura psicológica en un estamento penitenciario tradicional.

Muchos terapeutas diagnosticarían como crisis nerviosa a una certeza sobre el estado emocional del paciente, que la injusta situación genera en el inconsciente, al punto de incertidumbre entre estar muerta o apenas viva en la imaginación y ser invisible al prójimo.

En general la gente habla cosas delante de mí como si no me viera. Entonces, puedo descubrir reacciones e hipocresias que de otro modo sería imposible. Es igual que si tuviera ojos en la espalda o si alguien me dictase los sucesos con anticipación.

A medida que fui exagerando sobre las posibilidades de mi persona transmigrada, comprobé que el concepto teórico de profecía autocumplida es más poderoso que lo que establece la sociología, por antonomasia.

Es una idea arquetípica sobre la libertad del ser humano. Elijo quien soy, donde nazco, como vivo, cuando morir o para qué vivir.

¿Tuvieron alguna vez la sensación de no ser hijos de sus padres o de ser sus propios padres reviviendo una situación del pasado? No me estoy refiriendo a un mero deja vù sino a ser otras personas distintas y desdobladas de quienes se contemplan desde la alteridad de su ensimismamiento.

La historia del mundo nos repite. Las ficciones se vuelven realidades de ficciones en un circuito reiterativo, tal como el universo que no tiene ni principio ni fin, ni norte ni sur ni altos ni bajos, porque tiene una dimensión incomprensible al ser humano.

¿Cómo es entonces esperable que podamos descubrir la naturaleza de Dios si ni siquiera podemos deducir la medida de nuestro célula de alojamiento temporoespacial llamada cosmos?

Mi pregunta intenta determinar si como han dicho antes muchos filósofos del idealismo subjetivo, como por ejemplo el obispo Berkeley, esse est percipi («ser es ser percibido»)podría determinar el racionalismo incuestionable alguna ley sobre lo que no le ha sido dado conocer ni comprender.


Publicado por: (Suprema de Móstoles) | Diciembre 5, 2008 12:10 AM

No, es que esta mal planteada la cosa así Horacio. Para Kant espacio y tiempo no es subjetivo, tomado esto como lo mero subjetivo. Esta no es la cuestión de la subjetividad porque tengo puesto lentes de colores. Tampoco para Kant, la realidad, tomada como aquello que existe independientemente del sujeto, es lo objetivo.

Ambos conceptos formulados de ese modo, son incorrectos dentro de la teoría Kantiana.

La concordancia entre la idea que yo tengo de la cosa y lo que la cosa es, es justamente lo que destruye. Empirismo e idealismo coincidieron en eso. Quisieron establecer esa concordancia y solo se diferenciaron en la facultad que cada uno creyó capaz de hacerlo. la revolución Kantiana -una entre muchas- es reparar ese abismo gnoseológico que llegó hasta él.

En Kant estamos ante una subjetividad trascendental, o sea la subjetividad que funda la objetividad. Son cosas totalmente distintas. Esto no es una subjetividad por cuestiones psicológicas.

O sea, para Kant, para que exista objeto, para que exista una objetividad, -y esto se da sólo en el ámbito fenoménico- se necesitan de las intuiciones puras de la sensibilidad y de los conceptos puros del entendimiento. Dicho de otra manera, la subjetividad funda la objetividad. No hay una objetividad por fuera del sujeto a la cual mis representaciones deban acercarse o concordar.
El ámbito nouménico no es la objetividad. La objetividad, solo se da en el ámbito fenoménico, ámbito donde concurre aquello que impresiona los sentidos, la facultad sensitiva, más la facultad del entendimiento.

No tiene sentido ese planteamiento de concordancia o disparidad dentro de la teoría Kantiana cuando objetividad y objeto ya no significa lo que significa para Descartes o Hume o para cualquier mortal hoy día.

Si usted hace el planteamiento escéptico y pregunta ¿pero cual es el objeto real que subsiste por fuera de lo que yo conozco?

Kant le preguntaría ¿pero, a que se refiera usted con "objeto"?

Luego, le explicaría cuales son las condiciones que se deben dar para esbozar siquiera ese solo término, y las explicaciones serian nada más y nada menos que "La crítica de la Razón Pura"


Publicado por: RAGNAROK | Diciembre 5, 2008 12:13 AM

Fe de erratas: donde dice idealismo lo correcto es racionalismo.

Publicado por: RAGNAROK | Diciembre 5, 2008 12:31 AM

Respondiendo a la consideracion del senor Guillermo Iglesias :
Dice Heidegger ('Sein und Zeit')
que 'la realidad humana no camina simplemente a través de las fases de sus actualidades momentaneas sobre una senda que tendria ya tal o cual realidad dada'.
Es una unidad que tiene nacimiento y muerte ('Sein ist sein fur Tocht').
El hombre se anticipa a si mismo,por eso es esencialmente 'preocupacion' (de-relictio).Es un ser incompleto y mientras existe no es un ser total.('un-todavia-no-que sera'),postergacion permanente de un futuro que todavia no ha llegado (cotejar con Merleau-Ponty)
Y por eso,tiene historia.'El analisis de la historicidad de la realidad humana trata de mostrar que este existente no es 'temporal' por el hecho de encontrarse en la historia,sino al contrario,si no existe y si no puede existir sino historicamente,es porque es temporal' ('Sein und Zeit')
En consecuencia,porque 'es-en-el-tiempo', es historico.
O sea que visto asi,desde el punto de vista del Ser de Heidegger,en este razonamiento,no es posible esa reversibilidad.
La memoria del pasado contiene hechos y tiempos que devienen historia.
,en sus dos formas conocidas por nuestra civilizacion que tiene un sentido profundo de la historia como ninguna otra,como 'res gestae' al principio y finalmente como 'rerum gestarum':Gregorio de Tours y Tucidides,por ejemplo,como paradigmas clasicos.
Después,Heidegger traslada directamente sus consideraciones sobre el tiempo a su meditaciones sobre la muerte como problema fundamental del hombre moderno. ('Sein ist sein fur Tocht')
Y si todas estas cuestiones permanentes y agudizadas en medio del 'naufragio', de la eternidad del Universo,la Materia,el Destino de la Especie (causalidad,determinismo),la Causa Primera,(sus conceptualizaciones teologicas en lo que hay ya escrita una 'Historia de Dios'),el acausalismo del caos permanente, esta planteando a través del existencialismo pesimista objetivo y maduro de Heidegger,la muerte sin ilusion alguna,cabria recordar,la ultima parte de 'El Hombre y la Técnica' de Oswald Spengler que tiene vigencia en medio de la declinacion de la civilizacion occidental:
'Hemos nacido en este tiempo y debemos recorrer el camino violentamente hasta el final.No hay otro.Es nuestro deber permanecer sin esperanza,sin salvacion,en el puesto ya perdido.Permanecer como aquél soldado romano cuyo esqueleto fué encontrado delante de la puerta de Pompeya,y que murio porque al estallar la erupcion del Vesubio se olvidaron de relevarlo.Eso es grandeza.Eso es raza (como cultura,aclaracion personal del uso del vocablo).Ese honroso final es lo unico que no se le puede quitar al hombre'.
Por supuesto que esta referencia se refiere al destino final de una cultura.
Heidegger apunta al hombre solitario,abandonado en el mundo y angustiado (Angst) y ante la Nada.
Pasamos de la Ciencia Matematica y Astronomica a las cuestiones de la inmanencia y la trascendencia.

Publicado por: horacio | Diciembre 5, 2008 3:15 AM

Horacio escribe:

"La realidad está en el movimiento y el cambio medido por la experiencia humana"

Y si la realidad está ahí, ¿por qué el movimiento y el cambio consisten en deshumanizar a sus incorporados?

Cordialmente,

P.D.: Según Locke, nada existe en la inteligencia que no haya estado antes en los sentidos.
¿Y si nos engañaran los sentidos?

Publicado por: marcelo t | Diciembre 5, 2008 10:14 AM

Cronos, el titán devorador de todos sus hijos, segun la mitologia griega, sigue cobrandose victimas, afortunadamente por estas epocas. Ciertos autores sostienen que: el tiempo se define a partir del movimiento, como R. MOndolfo, por citar a alguno y otros, consideran, creo que apoyandose en la misma premisa que: es el espacio en el que esa dinamica se produce, lo que determina el transcurrir a lo largo del tiempo. Imaginar que algo inerte e inmovil, que no requiriese de traslacion y rotacion en un ambito aun minimamente acotado, pueda demandar una nocion temporal de existencia, es la idea mas cercana al nihilismo como nocion filosofica. Tal vez haya sido Henri Bergson, quien mas se ocupo de la doble perspectiva que del tiempo se puede realizar. Una, como duracion, como aquello que se desarrolla a lo largo de un segmento cronologico cuantificable y medible y, la otra, como aquella que es la sucesion ininterrumpida de momentos, vivencias e instantes. Desde una u otra optica se trata de agregarle años a la vida o de aportarle vida a los años. En su libro Evolucion Creadora, afirma: "La inteligencia y el instinto estan dirigidos en dos sentidos opuestos, aquella hacia la materia inerte, este hacia la vida...". Diriamos entonces que, es como que existen dos formas de abordar u observar lo que el tiempo nos sugiere, una como Kronos( el devenir temporal) y otra como Kairos (la ocasion excepcional)tan intuitiva como vivencial, esta ultima y tan natural y fisico-matematica la primera. Vendra mas tarde, precisamente, Martin Heidegger, con una mirada existencial diferente, a decirnos en su "Ser y Tiempo", que es la presencia de la muerte, la que condiciona la temporalidad del "Dasein" y por tanto, el hombre es un "ser para la muerte", porque es, en tanto esta siendo. El tiempo primordial, el de la existencia desnuda, es futuro, el "sorge", preocupacion. El naufragio de la inteligencia ante este fenomeno es y sera tan relativo, como siempre lo ha sido ante enigmas quiza, mucho mas insodables que este, que nos permite y que al menos sabemos, tiene un principio y un fin.

Publicado por: Epicuri de grege porcum |


El post parece una invitación a ejercitar el pensamiento, a “filosofar” respecto de las antinomias que se proponen como otros tantos límites a nuestra capacidad de entender. Podemos, desde luego, arrojarnos mutuamente con nuestras respectivas bibliotecas, contraponer citas autorizadas en un ejercicio más cercano a la memoria que a la reflexión.

Poner a discutir a los filósofos ilustres, confrontar bibliografías más o menos profusas, parece, sin embargo, menos enriquecedor, que el intento de indagar con la sola razón esas cuestiones.

Un querido profesor de lengua y literatura, afirma -creo que acertadamente- que todo concepto definido es un límite para la visión del fenómeno. En el concepto, cristaliza y da su último fruto una línea de aproximación al objeto. En ese mismo punto, este movimiento del espíritu se esteriliza para todo posible logro ulterior; se enajena la facultad intuitiva en la forma abstracta, fija, del orden conceptual. Si queremos ver la cosa directamente, contemplarla en su ser inmediato, tenemos que salir retrocediendo por este túnel ciego, ya formalizado, a la difusa luz del lenguaje cotidiano y del trato preconceptual, intuitivo, con las cosas.
Ser por cinco minutos un griego presocrático, un ser humano, perplejo, sentado en una piedra, pensando.



Publicado por: Guillermo Iglesias |

Estimado Horacio, usted pone en boca de Heiddeger lo siguiente:
El hombre se anticipa a sí mismo,por eso es esencialmente 'preocupaciòn' (de-relictio). Es un ser incompleto y mientras existe no es un ser total.('un-todavia-no-que sera'), postergaciòn permanente de un futuro que todavìa no ha llegado (cotejar con Merleau-Ponty)

Y por eso, tiene historia. 'El anàlisis de la historicidad de la realidad humana trata de mostrar que este existente no es 'temporal' por el hecho de encontrarse en la historia, sino al contrario, si no existe y si no puede existir sino históricamente, es porque es temporal' ('Sein und Zeit')
En consecuencia, porque 'es-en-el-tiempo', es històrico.

El primer párrafo, esta claro: el hombre es un ser que no es sino en el pasado, o como diría Sartre trasciende a su ser, que esta allá, a distancia de si, como un eso.

Respecto del segundo párrafo, y desde mi punto de vista, me parece confuso (casi ininteligible), por momentos circular: el análisis de la historicidad humana trata de mostrar que este existente no es temporal por el hecho de encontrarse en la historia; después continua: en consecuencia es histórico porque es-en-el-tiempo.

Mi pregunta apunta a aclarar la sutileza de esta última afirmación: es-en-el –tiempo, nihiliza al ser en el tiempo, dándole así a este último (al tiempo) una interpretación universal? Si es así, este hombre que no es universal, sino que es -en –un- tiempo universal que no es èl, y que es histórico porque justamente esta escindido del ser humano?. La sutileza a la que me refiero radica en esta escinción que lo totaliza idealmente lo des-totalizado en la búsqueda de si que debe recuperar?.

Espero que logre interpretar mis preguntas. Gracias.


Publicado por: Leonardo |



Hablando de filosofía, en el "Martin Fierro", en una payada, José Hernández escribe:

"Moreno,voy a decir/
según mi saber alcanza:/
el tiempo sólo es tardanza/
de lo que está por venir;/

no tuvo nunca principio/
ni jamás acabará./
Porque el tiempo es una rueda,/
y la rueda eternidá;/

y si el hombre lo divide/
sólo lo hace, en mi sentir,/
por saber lo que ha vivido/
o le resta por vivir".


Además de filósofo, poeta. Y es argentino.

Publicado por: Rafael Barbudo |



...ALGUNAS RESPUESTAS...

...Si bien las respuestas a los problemas que plantea la Existencia no se pueden lograr mediante discusiones bizantinas ...o de café...


...ni se pueden llegar a "apreciar" con los sentidos físicos...o mediante torpes experimentos de laboratorio...

...sugiero leer (sin perjuicio de las valiosas creencias de cada uno), un maravilloso texto hindú, que fue (junto al Sermón de la Montaña), uno de libros de cabecera de Gandhi y de miles de otros grandes hombres (incluso filósofos occidentales):

..."El Bhagavad Gita"...


...que tiene un parte introductoria para ubicar historicamente...y luego la maravillosa enseñanza espiritual,que sólo puede ser absorbida por cada uno de acuerdo a su propia evolución:

...para algunos, a medida que lo releen y meditan sobre ello, es una fuente inagotable de sabiduría, para otros un texto sin importancia literaria.-

...Se pueden encontrar algunas versiones en:

http://www.upasika.com/textos_india.htm#bhagavad

Publicado por: CLAUDIUS |

Podemos saber qué cosas existen .
Podemos saber qué cosas, pudieron haber existido.
Podemos saber que cosas podrian existir.
Pero lo que nunca vamos a saber es qué cosas no existen.


Publicado por: Rey Empedocles

martes, 2 de diciembre de 2008

MORENO - ANTILÓGICAS.

Esa molestia llamada verdad
El martes las entradas para la charla que anunciaba la Academia Sueca se agotaron por primera vez en la historia en el récord de un minuto. En esa fresca noche de Estocolmo se encontraron el escritor angloindio Salman Rushdie, de 59 años, y el narrador y periodista italiano Roberto Saviano, de 29.

La conversación entre los escritores -separados por el idioma, la cronología, las culturas- fue sobre lo tan raro que los une: ambos son "payadores perseguidos".

Y la cosa va bien en serio: a Rushdie, como es fama, el ayatollah Jomeini le decretó en 1989 una fatwa -pena de muerte, con la menuda recompensa del Paraíso y la bonita suma de 4 millones de dólares para el musulmán que la llevara a cabo- por considerar que blasfemaba contra el profeta Mahoma en su novela "Los versos satánicos"; a Saviano, la Camorra napolitana lo condenó a la misma pena hace dos años por publicar "Gomorra", una ficción demasiado parecida a la realidad para el paladar mafioso, ambientada en el Nápoles de nuestros días, ese paraíso de ilegalidad, corrupción y violencia.

Rushdie vivió en las catacumbas de la clandestinidad, protegido férreamente por la policía inglesa, al menos hasta 1998, cuando los feroces imanes que rigen Irán dieron algunos signos de que quizá no se cumpliera la sentencia.

De todas formas ya habían hecho lo suyo: en 1991 el traductor japonés de "Los versos satánicos" fue asesinado y ese mismo año apuñalaron al traductor al italiano en Milán; en 1993 el editor noruego de la novela fue tiroteado y salvó la vida por poco y también en ese año 37 personas murieron quemadas en un hotel de la ciudad de Sivas, Turquía, por manifestantes que expresaban tan fogosamente su indignación contra el traductor del escrito al turco, Aziz Nesin. Quizá por todo eso Rushdie, a pesar de las señales de distensión, sigue prefiriendo la compañía nada literaria de los guardaespaldas del Scotland Yard.

A Savino también le recetaron la misma medicina y trajina sus días furtivos bajo custodia. Hace poco se desbarató un intento de volarlo por los aires. Seguramente no contribuye a su serenidad de espíritu que el capo napolitano Carmine Schiavone, desde la cárcel, haya puesto como plazo una fecha sacra como la Navidad de este año para que cese su hospedaje entre el variado mundo de los vivos.

"La escritura da miedo -dijo Saviano en la charla- porque conecta la barbarie con la cabezas y los corazones de los lectores. Y eso es peligroso. Pueden matarme a mí, pero ya es demasiado tarde para acabar con todos los lectores de Gomorra". E inquietó: "En esta sociedad podemos hablar, opinar, incluso gritar. Pero no podemos traspasar la barrera del silencio: viajar más allá de las cosas que no se pueden decir."

Su veterano compañero de infortunio le dio la razón: "Son tiempos difíciles para la libertad de expresión. Fíjese que los más importantes escritores del mundo árabe están en el exilio. Siempre que edito un nuevo libro me preguntan: ¿a quién busca cabrear esta vez? Y yo digo: si la literatura no puede consternar a los poderosos, no sirve de nada. El hombre es un animal contador de historias y los violentos y los poderosos quieren controlar el modo en que se cuentan las historias. Quieren que se relaten a su manera. Porque así pueden controlar a la gente."

Ese mismo martes, a miles y miles de kilómetros y culturas de la mullida tranquilidad de la Academia Sueca, unos doscientos impresentables del gremio de camioneros bloquearon las plantas de impresión de los diarios argentinos "Clarín" y "La Nación" y los centros de distribución de periódicios y revistas. El brutal ataque a la libertad de expresión se realizó ante la mirada impávida de la Policía y la indiferencia de las autoridades entre cuyos deberes figura el de custodiar esa libertad. Pablo Moyano, hijo del líder de la CGT y aliado clave político del Gobierno, comandaba a los forajidos.

Para que no quedara duda alguna, para transparentar la grosería, Moyano padre ordenó levantar el atentado con un llamado hecho desde el mismo despacho del ministro del Interior, con quien estaba -¿mera casualidad?- reunido.

La Presidenta en numerosas ocasiones se ha referido al "relato" periodístico como versión de la realidad. Quizá todo se deba a una lectura errática de ensayos como "La construcción de la noticia", de Miguel Rodrigo Alsina, algo tergiversados y malogradamente sacralizados por cierta academia.

No resulta errado postular, en cambio, que el periodismo -cuando es de calidad- no es un cuento relatado para idiotas que no distinguen realidad de ficción sino para quienes buscan conocer la textura íntima de la verdad.

Este tipo de producción no suele coincidir con el objetivo de "los poderosos que quieren controlar el modo en que se cuentan las historias". Por eso, en general, el público que está en condiciones de respirar y comer un alfajor al mismo tiempo prefiere la prensa independiente a la oficial o paraoficial, en el caso de que haya sido comprada.

Pero no es con métodos mafiosos como se resuelve esta contradicción. Ni con barbarie.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Michael Foucault y Witold Gombrowicz Por Juan Carlos Gómez

Michael Foucault y Witold Gombrowicz


Por Juan Carlos Gómez



Sea por el temperamento, sea por razones históricas, o sea por lo que fuere, a los polacos les gusta protestar. Gombrowicz conocía a un polaco que solía sumirse en profundas meditaciones. Luego, al volver en sí, decía: –Lameculos, cerdos, cerdas, comemierdas, todos son la misma porquería;
–¿En qué piensas?; –En los polacos.

Desde el mismo momento en que Gombrowicz empezó a escribir se dedicó a destruir a alguien para salvarse a sí mismo. En "Ferdydurke" atacó a los críticos para distanciarse del sistema de la episteme occidental. Sus ataques a los poetas, a los pintores, a los poetas y a París también estaban dictados por la necesidad de apartarse de esa episteme.
"Me moría de vergüenza al pensar que sería un artista como ellos, que me convertiría en un ciudadano de esta ridícula república de almas ingenuas, en un engranaje de esta terrible maquinaria, en un miembro de este clan".


Gombrowicz también se sumía en profundas meditaciones pero en vez de insultar a los polacos empezó a darle golpes a la episteme.

A medida que pasaban los años sus palabras escritas se fueron distanciando de Gombrowicz, y él mismo y sus rebeliones, poco a poco, se convirtieron en literatura.


La ley que formuló tardíamente dio la vuelta al mundo: cuanto más inteligencia, más estupidez, una ley que se le podía aplicar entonces perfectamente a él también.

No podía agarrar a la episteme por la garganta y luchar contra ella pues su rebelión sería absorbida fatalmente por su mecanismo; no hay nadie, al fin de cuentas, que aún consciente de su absurdidad, no forme parte sin embargo de la episteme. Esta impotencia de Gombrowicz para divorciarse de una episteme que había inventado Platón con el propósito de distinguir la opinión simple de la fundada, lo lleva a hacer declaraciones drásticas.

"Posiblemente sea injusto y algo cruel que mi alta vocación haya estado marcada por una falta de ilusiones tan terrible, por una lucidez tan implacable.
La ira que me acomete cuando pienso en artistas como Tuwin, D’Annunzio o incluso Gide, ¿no estará relacionada con el hecho de que ellos, a pesar de todo, eran capaces de leerle a alguien un texto suyo sin esa desesperante sospecha de estar aburriendo?

También pienso que un poco de conciencia de lo que llamamos la importancia social del artista me hubiera sido más conveniente que esta certeza mía de ser socialmente un cero, un marginal"

La estupidez del sistema de comunicación que reemplaza a la comprensión por los malentendidos que provoca el refinamiento del lenguaje, y la estupidez que produce la erudición por la falta de un lenguaje que le permita a la gente expresar los conocimientos incompletos, es decir la ignorancia, llevaron a Gombrowicz al descubrimiento de que cuanto más tiende nuestro espíritu a liberarse de la estupidez y a dominarla, más parece pegarse la estupidez a la condición humana.

El esfuerzo del pensamiento por purificarse de la estupidez está, entonces, en contradicción con la organización interna del género humano, y la episteme occidental es incapaz de contestar a la estupidez porque le parece insolente.

¿Pero de dónde le sale a Gombrowicz este brote de fobia epistemológica? El joven Foucault estaba deslumbrando a los franceses con sus compromisos políticos, sexuales y filosóficos, y así como cuando uno piensa en Gombrowicz piensa en la forma, cuando uno piensa en Foucault piensa en la episteme.

Después de leer "Lecciones preliminares de filosofía" de Manuel García Morente, Gombrowicz adquirió la costumbre de decirle a sus amigos que la filosofía se había acabado, que el profesor García Morente lo aclaraba todo, que no había ya ningún misterio desde Platón hasta Husserl, y que sin misterios no existe la filosofía.

En las primeras páginas de esa obra, tan importante en aquella época para los estudiantes argentinos, aparece una palabra que le resulta atrayente, episteme, un vocablo al que recurría con cierta frecuencia en nuestras conversaciones del Rex, no tanto porque lo fascinara el significado que tiene, sino por su sonido. Vamos copiar el pasaje del libro en el que se encontró con esa episteme, y a ver si averiguamos por qué se le quedó tan grabada.

"Esta duplicidad de sentido en la palabra ‘saber’ responde a la distinción entre la simple opinión y el conocimiento bien fundado racionalmente. Con esta distinción entre la simple opinión y el conocimiento fundado inicia Platón su filosofía. Distingue entre lo que llama doxa, opinión, un saber que tenemos sin haberlo buscado, y la episteme, la ciencia, que es el saber que tenemos porque lo hemos buscado"

La episteme, seguramente, le quedó zumbando en la cabeza, y muchos años después vuelve a ella en los diarios.

"Finalmente tengo que formular (pues veo que nadie lo hará en mi lugar) el problema fundamental de nuestro tiempo, aquel que domina por entero toda la espisteme occidental. No es el problema de la Historia, ni el de la Existencia, ni el de la Praxis, o de la Estructura, o del Cogito, o del Psiquismo, ni ninguno de los otros problemas que han ocupado el campo de nuestra visión. El problema capital es: cuanto más inteligencia, más estupidez (...)"

"Vuelvo a este problema, aunque ya lo he abordado en muchas ocasiones... La estupidez que experimento –cada vez más y de manera cada vez más humillante–, que me agobia y me consume, ha aumentado mucho desde que me acerqué a París, la ciudad más estupidizante del mundo"

Sí, en París se hablaba del existencialismo, de la música de Schönberg o de teorías físicas que sobrepasaban las posibilidades de comprensión de los buenos burgueses parisinos. París es más culto que Santiago del Estero, pero precisamente por eso, más tonto.

La episteme occidental no puede solucionar los problemas del sistema comunicativo, ni siquiera puede registrarlo porque está por debajo de su nivel. Roland Barthes le sale al cruce a Gombrowicz y se pone a favor de la episteme.

"La escritura no es más que un lenguaje, un sistema formal (una verdad que lo anima); en un cierto momento (que puede ser el de nuestras crisis profundas, sin otro fin que cambiar de ritmo lo que decimos) este lenguaje siempre puede ser hablado en otro lenguaje; escribir (a lo largo del tiempo) es tratar de descubrir el mejor lenguaje, el que es la forma de todos los otros"

Gombrowicz piensa que a Barthes y a muchos otros escritores no les falta descaro, no se asustan de ninguna escalada verbal, siempre que no les produzca vértigo.

Para poner las cosas en su lugar Gombrowicz relata lo que en su juventud le había contado una amiga, pone al relato como ejemplo de que el miedo a la insolencia enmudece a la episteme: –Mientras estábamos merendando en la terraza apareció el tío Szymon; –¿Pero, cómo?, si Szymon hace cinco años que yace bajo tierra; –Exacto, vino del cementerio con el mismo traje con que lo enterramos, saludó a todos los presentes, se sentó, tomó un té, charló un poco sobre las cosechas y se volvió al cementerio; –¿Cómo? ¿Y vosotros qué hicisteis?; –Nada, qué puede hacerse, querido, ante semejante insolencia.

"He aquí por qué la episteme occidental no es capaz de replicar: ¡es algo insolentemente estúpido!"

Todo lo que concierne a la naturaleza del hombre, salvo los misterios trinos, suele dividirse en dos: el cuerpo y el alma, la tierra y el cielo... Gombrowicz, siguiendo él también la línea binaria del pensamiento, eligió la inmadurez y la forma. En su visión del mundo irreverente y libertaria la cultura y las ideas juegan un papel paradójico pues lo ponen al hombre en el camino de la inmadurez en vez de hacerlo crecer. No son las ideas las que mueven a las personas sino las funciones, un pensamiento fundamental del estructuralismo que apareció bastante después de que Gombrowicz empezara a darle vueltas a esta nueva manera de ver las cosas.

Antes de observar cómo Gombrowicz pasa de la episteme al estructuralismo vamos a recordar que el término estructura suele traducir al vocablo alemán Gestalt y por ello se habla de gestaltismo lo mismo que de estructuralismo.

La noción de estructura está muy vinculada a las nociones de forma y configuración por lo que no resulta nada extraño que, aunque no fuese nada más que por razones morfológicas, las ideas de Gombrowicz estén vinculadas al estructuralismo.

Cuando conocí a Gombrowicz en el Rex asistí a varias discusiones en las que el Alemán lo acusaba al Polaco de que sus concepciones de la forma estaban copiadas de la Gestalt. A Gombrowicz no le disgustaba esta analogía pero le respondía que su concepción de la forma era más bien asimilable, en el campo lógico, a una contraposición entre el método analítico y el método sintético de descomposición y recomposición de elementos, y le ponía como ejemplo el "Filifor forrado de niño", una historia en la que luchan dos partes antitéticas alrededor de un eje central en la que triunfa la función sobre la idea.

Para no complicar las cosas vamos a decir que el estructuralismo es una teoría común a varias ciencias humanas, como la lingüística, la antropología social y la psicología que concibe cada objeto de estudio como un todo cuyos miembros se determinan entre sí, tanto en su naturaleza como en sus funciones, en virtud de leyes generales. Antes de que surgiera la moda del estructuralismo Marx ya había intentado establecer científicamente las condiciones de la estructura social que, según su concepción materialista, estaba determinada por el modo de producción y por las relaciones entre las clases sociales sobre la que se apoya la superestuctura institucional, jurídica, moral e ideológica de la sociedad. Y también Freud había elaborado un modelo estructural para dar cuenta del inconsciente reprimido con su sistema del yo, del ello y del super yo.

Y, además, antes de la moda estructuralista, Saussure diferencia en sus estudios sobre lingüística a la "lengua" del "habla", considerando a la lengua como un sistema de signos independiente del uso que de él hace el individuo, habiendo sido esta idea la inspiradora del estructuralismo. Durante las décadas del 40 y el 50, la escena filosófica francesa se caracterizó por el existencialismo, fundamentalmente a través de Sartre, aparecen también la fenomenología de Husserl, el retorno a Hegel y la filosofía de la ciencia. Pero hay algo que cambia en la década del 60 cuando Sartre se orienta hacia el marxismo y surge una nueva moda, el estructuralismo. Strauss en la etnología, Lacan en el psicoanálisis, Althusser en el marxismo y Foucault en la epistemología, por decir algo, aunque él no se reconocía como estructuralista.

Gombrowicz afirma que él era estructuralista treinta años antes de que apareciera el estructuralismo. Puntualiza que afirmaciones tales como: "ya no se actúa, uno es actuado, ya no se habla, uno es hablado", características del estructuralismo, son equivalentes a las de "El casamiento": "No somos nosotros quienes decimos las palabras, son las palabras las que nos dicen a nosotros",
y que esta coincidencia no es incidental, toda su obra tiene sus raíces en el drama de la forma. Si en afirmaciones como: "Tal como yo lo veo, el hombre es creado por la forma, creador de la forma y su infatigable productor", cambiamos el vocablo forma por estructura, queda demostrado lo que había que demostrar.

Gombrowicz consideraba que en cierto modo era estructuralista del mismo modo que era existencialista, que se hallaba ligado al estructuralismo por la afirmación de la forma.

Si la personalidad se crea entre los hombres, en el marco humano que la define, entonces es natural que sea una función de un sistema de dependencias cercano a lo que llamamos estructura. Pero el mundo de los estructuralistas, si bien tiene analogías con el suyo, es también su contrario. El estructuralismo tiene sus raíces en la etnología, la lingüística, las matemáticas, y en una acepción más amplia como la de Foucault, en la epistemología, mientras que el estructuralismo de Gombrowicz es artístico, procede de la calle y de la realidad de todos los días, es práctico, y por ser práctico se halla cercado por la angustia y la pasión.
La literatura de Gombrowicz no era un derivado del estructuralismo, una derivación muy común en esa época, en forma independiente había llegado a conclusiones similares a partir de un estado de ánimo diferente, de otras experiencias, en otro plano. Lo que los separaba contaba más que lo que los ligaba.

"Yo, individuo privado y concreto, odio las estructuras, y si descubro la Forma a mi manera, es precisamente para defenderme de ella"

Gombrowicz quiso darle una lección al último de los estructuralistas o, mejor dicho, al primer postestructuralista, a Michael Foucault. Nos dice que desde su especial punto de vista Foucault tiene razón cuando anuncia el eclipse del hombre, su gradual liquidación. Sí, el hombre desaparece, pero solamente para Foucault, en el estricto campo de su teoría. Sin embargo, una fórmula no pude ser más que una fórmula y el agujero que atraviesa el razonamiento de los estructuralistas terminará por engullirlos. En la ciencias exactas se puede razonar en contra de la más evidente realidad cotidiana y personal, pero en las ciencias humanas no ocurre lo mismo.
"Foucault se propone destruir al hombre en el episteme. ¿Pero para qué? Para afirmarse en su personalidad, para ganarle la batalla a los demás filósofos, para llegar a ser un hombre eminente. Henos aquí nuevamente ante la simple realidad. Admiro la ciencia puesto que soy ignorante (como ustedes, señores, y como Sócrates), pero me temo que esa pequeña palabra llamada ‘yo’ no se va a dejar eliminar tan fácilmente, porque nos ha sido impuesta con demasiada brutalidad"
En una entrevista para el Cahier l’Herne, Foucault declaraba, pocos días después de la muerte de Gombrowicz:
"No tengo aquí los textos de Gombrowicz, y es a él a quien hubiera apuntado en este momento. Ahora que, muerto el perro, se acabó la rabia, ¿de qué serviría?"

Gombrowicz alcanzó la fama tardíamente y este retardo en el reconocimiento produjo una falta de balance. En efecto, mientras Gombrowicz llenó muchas páginas de sus escritos refiriéndose a Borges, a Sartre a Foucault..., ellos apenas registraron su presencia.
"Sí, sí, por supuesto, me he informado. Una ‘estructura’ estructuralista no es lo que yo entiendo por ‘forma’, y, puede creerme, he leído aquí y allá un poco de Althusser, Lévi-Strauss, Foucault, Marx, Lacan, Goldmann... ¡Sepa que estoy a la última moda aunque no esté seguro de cuál... hay demasiadas! (...)"
"Pero en los estructuralistas la cosa es muy diferente, ellos buscan las estructuras en la cultura, yo en la realidad inmediata (...)"

"Mi forma de ver las cosas estaba directamente relacionada con los acontecimientos de aquel entonces: hitlerismo, stalinismo, fascismo... Estaba fascinado por las formas grotescas y espantosas que surgían en la esfera de lo interhumano destruyendo todo lo que hasta entonces había sido venerable. Era como si la humanidad estuviera atravesando un cierto estadio para entrar en otro: el de una elaboración consciente de la forma. En adelante el hombre podría ‘hacerse’, se fabricaban la verdades a voluntad, y los ideales, los fanatismos e incluso los sentimientos más íntimos... El hombre fue para mí como una abeja, que secretaba continuamente no la miel sino la forma. Se modelaba en el vacío"