viernes, 12 de septiembre de 2008

La provincia nos visita


Si mi memoria no me traiciona (y una nunca puede estar muy segura), en la Barcelona lejana de los años 80 había un programa radiofónico titulado precisamente así, La provincia nos visita. Creo recordar que se trataba de contar en la capital lo que sucedía en los alrededores, pero no me hagan mucho caso...



El caso, valga la intencionada redundancia, es que vengo leyendo informaciones sobre el proyecto de periódico gratuito impulsado por José Sanclemente, en el que este antiguo consejero delegado del Grupo Z aspira a federar a los grandes de la prensa regional (Grupo Serra de Mallorca, Grupo Joli y los editores de La voz de Galicia, Canarias 7, Gaceta de Salamanca, Diario de Navarra y Heraldo de Aragón) y no dejo de evocar aquel pasado radiofónico: harta de que la capital desembarque en la provincia, la provincia se rebela y nos visita. Pero viene para quedarse.

Hay algo de justicia poética en este empeño nada lírico. Hasta ahora, excepción hecha de las peripecias empresariales del poderoso Grupo Correo, ahora Vocento, "los de provincias" (dicho sea con todo el cariño: ¿de dónde es una, sino de provincias?) se habían limitado a asistir/resistir a la llegada de sucesivos proyectos con los que los grupos de Madrid y Barcelona, tras las adaptaciones necesarias, intentaban "robarles" la clientela. Ahora, las corrientes migratorias se invierten.

El proyecto es eso, un proyecto, un embrión, no hay nada fijo ni definitivo, así que no adelantemos acontecimientos. Pero la audacia de la iniciativa merece reconocimiento. Si las sensibilidades de la España plural se dejan sentir en un diario de difusión nacional, todos saldremos ganando.

El pirata ya tiene quien le escriba


La información, tal cual: La versión pirata del nuevo libro de Gabriel García Márquez, Memorias de mis putas tristes, salió a la venta en Colombia antes de salir a la venta. "Es la primera vez que un libro es pirateado antes incluso de su salida", habría declarado Moisés Melo, director de Norma, la editorial del Nobel.

Sabido lo cual, ¿quién puede declararse sorprendido? Colombia ocupa el cuarto lugar en la clasificación sudamericana de piratería literaria, tras Brasil, Paraguay y Argentina. Tiene su lógica, son países donde se lee tanto y se cobra tan poco...

Hace unas semanas, en LIBER, el Grupo de Entidades de Derechos Reprográficos de Iberoamérica (Gedri) hizo público un estudio según el cual las pérdidas en derechos de autor de los libros pirateados en esa región ronda los 500 millones de dólares anuales. Y por si los métodos de copia y fraude tradicionales no fueran lo suficientemente dañinos, los editores alertan:
el auge de la piratería por Internet va a complicar la situación aún más.


Puesta a buscar una explicación, que no justificación, Ana Cabanellas, presidenta de la Unión Internacional de Editores (UIE), denunció en ese mismo foro que existe "una cultura de la fotocopia" desde las guarderías, que es la causa de que "los alumnos no pisen una librería". No era, no podía serlo, su primera voz de alerta: en el Congreso Internacional de la Lengua Española, celebrado en Valladolid del 16 al 19 de Octubre de 2001, ya hizo una ponencia sobre la cuestión.

Los editores adoptaron acuerdos, en la esperanza de combatir este fenómeno; prevén, por ejemplo, dirigirse a los participantes en la próxima cumbre de jefes de Estado iberoamericanos para pedirles que hagan algo. Pueden, me temo, esperar sentados...

Haciendo equilibrios

Una vez dijo alguien que hay personas que tienen nombre de errata, por ejemplo, el teólogo Olegario González de Cardedal quien, siendo teólogo, debería apellidarse De Cardenal. Vamos, digo yo.


Pues con este escritor ocurre tres cuartos de lo mismo. Si eres écrivain, llamarte Bleton suena a fallo, o a broma. Et pourtant....

Et pourtant Claude Bleton es real, y bien real. Y quienes lo duden lo comprobarán si leen Los negros del traductor, con la que Editorial El Funambulista arranca de-verdad-de-la-buena su andadura, tras aquella Lolita de Heinz von Lichberg en la que según algunos, afectos sin duda de un síndrome grave de falta de agudeza vusual, se habría inspirado más allá de lo permisible el maestro Nabokov. Pero ésa es otra historia.


El caso es que los funambulistas (a saber: Max Lacruz, Ángeles Martín, Enrique Redel y José Ángel Zapatero, el editor de Cálamo y Menoscuarto)
tienen ya a punto su programa de publicaciones. Y la primera es esta comedia literario-policiaca cuyo protagonista es un traductor francés, de nombre Aaron Janvier (¿el alter ego de Bleton?), que decide escribir él mismo las novelas de sus autores (todos españoles, todos muy famosos, y algunos muy reconocibles), y de paso, hacerse rico. Al principio, cuenta con el visto bueno cómplice de estos autores, que prefieren (son españoles, casi ná) irse de tapas mientras las novelas se escriben solas. Pero pronto, algunos empiezan a arrepentirse. Al tal Janvier le queda una única solución: asesinarlos.
¿Roman à clef? Ustedes mismos. Sólo quiero que sepan, si no lo saben ya, que Bleton es el hombre que vierte al francés los trabajos de Carmen Martín Gaite, Antonio Muñoz Molina, Fernando Savater, Vázquez Montalbán, Gonzalo Torrente Ballester o Belén Gopegui... vaya, que de tapas, literatura, autores españoles sabe un rato.
¡Espero que el libro no dé ideas a sus traductores! Traductores, escribo, en plural, y escribo bien, porque la versión española ha estado a cargo de Jesús Zulaika, Maite Gallego, Andrés Ehrenhaus y Miguel Sáenz.

Por último... Mencioné Lolita, ese libro como un capricho que fue la tarjeta de presentación en sociedad de El Funambulista. Lo de tarjeta, ahora que me doy cuenta, no está mal traído, porque el tamaño del volumen (hablar de él como "volumen" no deja de ser una hipérbole) era bien reducido. Pues bien, en esa misma colección (Los intempestivos) aparecerá pronto el Diario de un hombre de cincuenta años, de Henry James, inédito en España.

Tras la estela de Estela



Da gusto tener lectores atentos. Hace siete días les conté que Editorial Egales va a recuperar una obra de James Baldwin, La habitación de Giovanni,
publicada en España y en 1980 por Bruguera, reeditada en 1983 y desaparecida desde entonces. Les recordaba también que la traducción había corrido a cargo de Estela Cantó... ¡Error!, me escribe Horacio Vázquez-Rial.

"Haces mención de la traducción de La habitación de Giovanni de Baldwin. Y pones Estela Cantó. Era Canto, sin acento, y fue la novia imposible de Borges. Hay un libro suyo que merece ser leído, Borges a contraluz, publicado en Austral, sobre el Borges cotidiano, medio gilipollas, incapaz de relacionarse con una mujer. Muy a la orden del día."

Quitamos, pues, la tilde; esperamos la habitación remodelada y buscaremos ese testimonio.


Palabras olvidadas

La semana pasada, les pedí: "Si tienen un sustantivo en desuso favorito, si les hace tilín un verbo que su abuela y sólo ella conjugaba, si les emociona un adjetivo cuyo significado los jóvenes desconocen, dígannoslo."


Hay quien nos ha tomado la palabra...

@@@ "No sé hasta qué punto esta palabra está olvidada —nos escribe Juan Manuel Zaragoza Bernal—. Mi abuela la utilizaba bastante, ya que solía usar una frase recurrente cuando nos entrometíamos en conversaciones que no nos interesaban... para llevarle la contraria, claro está. La palabra es bacín (basín, decía ella, pero es que por mi tierra seseamos, ya sabe usted), y la frase venía a ser: "Cuando digan basín tu dí, aquí, presente." Supongo que utilizaría bacín en la segunda acepción del diccionario de la RAE: "Recipiente de barro vidriado, alto y cilíndrico, que servía para recibir los excrementos del cuerpo humano.", aunque también serviría la tercera: "Hombre despreciable por sus acciones." Espero que esta iniciativa suya llegue a buen puerto. Intentaremos apoyarle en todo lo que podamos.

@@@ Mi abuela usaba una expresión para decir que en una habitación el aire estaba viciado —explica Jaime—. Decía “aquí hay muy mala atmósfera”.

@@@ Pergeñar es una palabra que significa preparar, argumentar, maquinar. Saludos. JO.

¡No se desanimen, acórrannos y sigan buceando en su memoria!


El lector en su Círculo

··· Joaquín Urgel Piñeiro, a propósito de una broma que hacíamos la semana pasada:

La Virgen del Pilar no tiene que perdonarte nada. Te lo explicaré con una bella jota.

La Virgen del Pilar dice
que no quiere más rencores
que quiere ver unidos
a franceses y españoles.


Soy pilarista hijo de un Caballero de Nuestra Señora del Pilar. Pero me gustaría saber quién es el niño que tiene en brazos en su camarín cuando apareció en carne mortal en Zaragoza años después de que su Hijo muriera a los treinta y tres años. Recibe mi agradecimiento por tus escritos.


··· Carme Palau, a propósito de la noticia según la cual Nacho Duato es (lo dicen sus compañeros) el coreógrafo más influyente de España:

El baile flamenco es mi pasión. Tuve la suerte de ver bailar a Antonio, Carmen Amaya y al gran Antonio Gades. Este último fue al que más admiré, no me perdía ninguna de sus actuaciones. Sentí mucho su muerte, no se le rindió el homenaje que se merecía. Ahora yo doy mi voto a Rafael Amargo. Antonio Canales pone en el baile mucho sentimiento y fuerza, pero actualmente nadie supera en elegancia y estilo a Rafael Amargo, su cuerpo al ritmo de la música habla sobre el escenario.


Gracias por escribirnos. Sigan en ello.

Una editorial poética

Los amigos de Adamar. Revista de creación no paran. Ahora nos anuncian la aparición de los tres primeros títulos de adamaRamada ediciones, nombre de una nueva experiencia editorial con soporte en papel. Los tres primeros títulos, todos en la Colección poesía, son Vilanos, de Clara Janés; Pequeños accidentes caseros, de Berna Wang; y Cartas a Nombradía, de Patricia L. Boero y Antonio R. Mengs. Suerte.

CIRCULO DE LOS ILLUMINATI.

S.O.S. palabras


¿Saben ustedes de algún país donde el dictado sea una especie de deporte nacional? Yo uno: Francia. Cada año, miles de galos irreductibles se inscriben en un concurso público para plasmar negro sobre blanco un texto (endiablado, por si lo dudaban, cuajado de trampas) al dictado, o simplemente lo siguen desde sus hogares como meros aficionados. El objetivo último de esta gigantesca movida es mejorar el nivel ortográfico de la ciudadanía.

También en Francia ha nacido una iniciativa en la que participan escritores como Régine Deforges, Daniel Picouly, Max Gallo, Philippe Djian, Douglas Kennedy o Edouardo Manet: Sauvez des mots de la langue française, salvad palabras de la lengua francesa, suerte de S.O.S. de palabras en apuros.


Todo comenzó con un libro, 100 mots à sauver, del infatigable Bernard Pivot. Y, siguió después con un concurso, patrocinado por la revista Lire. El funcionamiento es bien sencillo: los participantes, conocidos o no, eligen una palabra en riesgo de extinción y la adoptan. Bonito, ¿no?

No es, claro que no, una novedad absoluta. Por poner sólo un ejemplo, en España, hace años, Elvira Muñoz publicó en Paraninfo publicó un Diccionario de palabras olvidadas o de uso poco frecuente que es una delicia. Pero la idea es hermosa...

Tanto como para copiarla y revitalizarla. Les propongo hacer algo similar. Si tienen un sustantivo en desuso favorito, si les hace tilín un verbo que su abuela y sólo ella conjugaba, si les emociona un adjetivo cuyo significado los jóvenes desconocen, dígannoslo.

Ahí va mi aportación de capital lingüístico inicial: Remusgar, que significa presentir o sospechar. ¿Se animan?

¡Quiero ser francesa!

Y que la Virgen del Pilar, por cuyo manto pasé de niña, me lo perdone. Pero, cuando lean lo que les cuento, si es que no lo saben ya, me darán la razón: ¿es o no como para pensar en cambiar de nacionalidad?

De aquí a nada, cines, teatros y salas de conciertos franceses podrán instalar dispositivos para bloquear durante los espectáculos los móviles de los espectadores, quienes sólo podrán recibir las llamadas urgentes. Aunque la posibilidad de actuar así estaba prevista ya en una ley que data del año 2001, hasta ahora no se habían puesto en marcha los mecanismos legales para convertir la teoría en gozosa y silenciosa práctica.

No obstante, moderen el entusiasmo: me permito aguar la fiesta a los optimistas irredentos amantes del llamado séptimo arte. Porque, aunque el presidente de la Federación Nacional de Cines Franceses, Jean Labbé, asegura que la medida "permitirá a la gente que entra en un cine estar tranquila y poder ver y escuchar la película, sólo la película", que yo sepa el Gobierno francés no piensa actuar contra los deglutidores de palomitas, manoseadores de caramelitos y sorbedores de colas, por lo que el silencio en las salas de proyección (en los teatros, los tragaldabas se cortan un poco) sigue siendo, de momento, un sueño imposible. Claro que menos da una piedra.

A vueltas con los premios


En vísperas del Planeta, y cuando aún no hemos olvidado lo sucedido en Torrevieja, leo un trabajo de los compañeros de Literaturas.com sobre premios literarios. Para el reportaje, entrevistaron a editores, agentes y escritores galardonados. Al menos, lo intentaron. La muestra tiene el valor que queramos darle, que será poco para los defensores de las artes demoscópicas, y mucho para los amantes del “ya te lo decía yo”. A mí me ha llamado la atención, y por eso me hago eco.


Se pidió a —entre otros— Espasa Calpe, Alfaguara y Plaza & Janés datos de publicación y venta de los Premios que su convocan (Primavera, Alfaguara, Torrevieja). Los portavoces de las dos primeras no soltaron prenda; en Plaza sí concretaron: Casi todas las mujeres, obra de Armas Marcelo que obtuvo el II Premio Torrevieja de Novela, se benefició de una tirada inicial de 30.000 ejemplares; posteriores reimpresiones permitieron elevar las ventas hasta los 50.000 ejemplares.

Muy poco, teniendo en cuenta la dotación del premio.


Más herméticos aún que los editores se mostraron los escritores.
Ninguno de los requeridos (Carlos Marzal, Felipe Benítez Reyes, Vicente Gallego, Juancho Armas Marcelo, Juan Manuel de Prada, Antonio Skarmeta y Xavier Velasco, ganadores de algún premio) respondió al cuestionario.

De entre las respuestas proporcionadas por las agentes, me quedo con la de Carmen Balcells: «Hay que distinguir los premios institucionales de los privados. En los institucionales, por su propia naturaleza, no se puede influir. En cuanto a los premios literarios privados, son los editores quienes tratan de convencer a los autores para que se presenten».

Si quieren leer el reportaje completo, lo encontrarán pinchando aquí.

James Baldwin en su habitación



Hace años, muchos, en 1980, Bruguera (Libro amigo nº 733, ¡qué tiempos aquellos!) editó para el público hispanoleyente, y en traducción de Estela Cantó, la segunda novela de James Baldwin, La habitación de Giovanni, la lucha de un hombre con su homosexualidad. El protagonista-narrador es David, un joven bisexual, que durante una noche habla sobre su amante italiano, Giovanni, que debe ser ejecutado como asesino. Tres años más tarde, Bruguera sacó una nueva edición. Y luego, nada.

Pues bien, sepan que a no tardar, la obra va a tener su segunda oportunidad entre nosotros gracias al sello Egales.

Mucho Nacho, mucho Nacho, ¡eh!



La revista Por la Danza ha realizado, un sondeo entre un selecto grupo de críticos, periodistas y programadores para ver cuál es, en la actualidad, el coreógrafo más influyente de España. La respuesta: Nacho Duato, director artístico de la Compañía Nacional de Danza.

Al valenciano le sigue un pelotón de coreógrafos catalanes (Ramón Oller, Cesc Gelabert y la agrupación Mal Pelo, que dirigen María Muñoz y Pep Ramis) tras el cual se coloca, para pasmo de inmovilistas, La Ribot, esa madrileña inclasificable.

Lo más sorprendente, o tal vez no, es que el primer flamenco de la tabla es Rafael Amargo (noveno), muy por delante de Antonio Canales (decimotercero) y Joaquín Cortés (decimosexto), todos ellos muy lejos de las posiciones de cabeza.

¿Alguien echa en falta a Víctor Ullate? Sepan que apenas obtuvo el 1,3% de los votos, lo que le da derecho a ocupar el puesto 20 en una lista de 34 coreógrafos.

lunes, 1 de septiembre de 2008

DILEMAS EN EL CEREBRO.
En el futuro será posible leer el pensamiento y tal vez
llegar a modular el comportamiento. La puerta a un
mundo insospechado está abierta.
MILAGROS PÉREZ OLIVA 30/08/2008

la vista de los avances en neurociencia que hemos visto
en el Picower Institute, está claro que algún día,
seguramente no muy lejano, será posible leer el
pensamiento, o por lo menos, porciones de pensamiento.
Y modular el comportamiento, lo cual abre la puerta a
un mundo insospechado. Las investigaciones más
recientes en el campo de la neurociencia tienen que ver
con la localización del comportamiento y el juicio
moral. Para hablar de ellas vamos a dejar el MIT, vamos
a cruzar el río que separa Cambridge de Boston, y vamos
a dirigirnos a la Facultad de Medicina de Harvard,
concretamente al Berenson-Allen Center for Non-Invasive
Brain Stimulation.
Les aconsejo que me sigan porque
vamos a encontrarnos con uno de los científicos que más
ha trabajado, y meditado, sobre el cerebro, y
seguramente una de las personas con más capacidad de
estimular las neuronas... hablando de neuronas.

Es Álvaro Pascual-Leone, director del Berenson-Allen
Center. Se educó en el Colegio Alemán de Valencia, lo
que le permitió estudiar Medicina en Friburgo
(Alemania), pero se fue a Estados Unidos a
especializarse en neurología con un propósito muy
claro: dedicarse a la investigación.

-¿Tan claro lo tenía?

-Sí, absolutamente. En ese momento no pensaba en
ejercer como neurólogo, aunque luego le he tomado gusto
a tratar a los enfermos. Quería investigar el cerebro
porque me interesaba la filosofía y tenía muy claro el
tipo de preguntas que quería hacer.

Mientras estudiaba neurología en Minnesota asistió a
una conferencia de Anthony Barker sobre una nueva
técnica que acababa de desarrollar, la estimulación
magnética transcraneal. De eso hace 22 años y no
recuerda cuántas veces la ha aplicado, pero ha podido
cumplir con creces su deseo de adentrarse por los
dominios donde la neurología se encuentra con la
filosofía.

Los experimentos con estimulación magnética son
realmente sorprendentes. Veamos uno sencillo: te
colocan en la cabeza un artilugio un tanto extraño pero
en absoluto amenazante, que el investigador va
orientando hasta encontrar el área de Broca, la zona
del cerebro que controla el habla. Cuando la localiza,
te pide que le expliques una historia. Mientras estás
hablando, activa un mecanismo y sientes como una
pequeña descarga. No duele, sólo notas que algo extraño
ocurre en tu boca. Las palabras no te salen. Sabes muy
bien lo que quieres decir, pero tu garganta no
responde. Es como una de esas pesadillas en las que
basta una palabra para que se abra la puerta que te
salvará de tus perseguidores, ¡y no hay manera de
pronunciarla! Entonces el investigador te sugiere que
en lugar de hablar, cantes. Y entonces, sí que puedes.
¿Por qué? Porque la función de cantar está en el lóbulo
derecho, y lo que tienes bloqueado es el izquierdo.

Los primeros trabajos sobre interferencias en el habla
los realizó Álvaro Pascual Leone en 1988. El último,
publicado en colaboración con Marc Hauser, profesor de
Psicología de Harvard, ya no trata sólo de bloquear una
función concreta, sino de modificar un comportamiento.

-Eso suena a ciencia-ficción. ¿Qué han hecho
exactamente?

-Hemos demostrado que puedes cambiar el juicio de una
persona bloqueando determinadas partes de su cerebro.
Cosas que antes le parecían muy mal a esa persona,
pasan a resultarle indiferentes.

-Esta frontera de la ciencia resulta muy inquietante.
¿Seguirá intacto mi cerebro cuando salga de aquí?

-Tranquila, es sólo un experimento. En realidad
funciona como los famosos paradigmas del tren.

Se refiere a los experimentos que Jonathan Cohen
publicó en 2001 en Science. Los llamados paradigmas
morales, o más bien mortales. Veamos el primero de
ellos. Tenemos un tren que viene a toda velocidad; el
sujeto al que se plantea el dilema está junto a una
bifurcación en la que hay una aguja que se puede
accionar para que el tren vaya por una vía o por la
otra. En una de las vías hay un trabajador y en la otra
tres. El tren no puede detenerse. Lo único que puede
hacer el sujeto es mover la aguja para que vaya por una
vía o por la otra. ¿Qué hará? La mayoría de los que
participan en este dilema accionan la manivela para que
el tren vaya hacia la vía en la que sólo hay un
trabajador. Deciden que muera uno para salvar a tres.

En el segundo dilema, la situación es la misma, pero en
lugar de bifurcación, hay una sola vía. Muy cerca del
sujeto, hay un operario trabajando en la vía y unos
metros más allá, otros tres. El tren parará
automáticamente si se interpone un objeto en su camino.
El sujeto sabe que la única cosa que puede hacer es
empujar a la vía al trabajador que tiene más próximo.
¿Lo hará? La decisión es la misma, matar a uno para
salvar a tres, pero empujando, que es distinto. La
mayoría de quienes participan en esta prueba deciden no
empujar al trabajador y, por tanto, mueren los otros
tres. Hay algo, en este caso, por encima del
raciocinio, que no les deja optar por la mejor
solución. Algo de orden moral.

Daria Knoch y Ernst Fehr siguieron avanzando con un
nuevo dilema, el del Ultimatum Game. Participan dos
sujetos a los que se ofrece una cantidad importante de
dinero que podrán repartirse entre ellos sólo si se
ponen de acuerdo en el reparto. A uno se le dará la
facultad de proponer el trato y el otro sólo tendrá dos
opciones, aceptar o rechazar la oferta. Si la acepta,
cada uno se llevará la parte acordada. Si la rechaza,
ninguno recibirá nada. El planteamiento racional sería:
puesto que él tiene la capacidad de decidir, si rechazo
la oferta, me quedo sin nada. Luego la posición más
ventajosa -y egoísta- es aceptar lo que me proponga.
Pues no. La mayoría de los sujetos que participan en el
Ultimatum Game rechaza la oferta si ésta es inferior al
40%. La rechazan de plano, y además suelen enfadarse.
Pero si en lugar de una persona, es un ordenador el que
hace la oferta injusta, entonces, ¡la mayoría acepta lo
que la máquina le ofrece!

-¿Por qué esta diferencia?

-Porque un ordenador no es humano. Con la decisión de
rechazar la oferta injusta, practican el
llamado "castigo altruista", un rasgo muy humano:
actuar contra el propio interés por defender un
principio moral.

-¿Y eso se procesa en un lugar concreto del cerebro?

-Sí. Sanfey y Cohen habían comprobado que con el
Ultimatum Game se activaba tanto la corteza prefrontal,
que regula el raciocinio y el juicio moral, como la
amígdala, que procesa las emociones, pero eso no
aclaraba mucho las cosas, porque no sabes qué es causa
y qué consecuencia. ¿Primero decides la acción y luego
la juzgas, o primero la valoras y luego decides? La
estimulación magnética intracraneal nos ha permitido
dar un paso trascendental. Nuestra hipótesis era que la
corteza prefrontal se activaba precisamente para
inhibir la amígdala; y que si bloqueábamos la corteza,
los individuos aceptarían cualquier oferta que les
hicieran porque predominaría el interés egoísta. Y así
ha sido.

En esta investigación, se ha visto que la disrupción
del cortex dorsolateral derecho (y no el izquierdo)
mediante estimulación magnética intracraneal, reduce el
impulso de rechazar las ofertas intencionadamente
injustas.

-¿Conclusión?

-Que los humanos inhiben el egoísmo con valores
sociales y morales, y eso se hace en esa parte concreta
del cerebro. La especie humana es capaz de exhibir
justicia recíproca, lo cual implica el castigo de los
individuos que tienen conductas injustas, incluso
cuando eso daña el propio interés. Para ello ha
desarrollado un sistema cortical capaz de inhibir la
acción reflexiva encaminada a buscar el propio interés.
Y este sistema de inhibición es tan fuerte que somos
capaces de llegar a matarnos a nosotros mismos por
convicciones políticas y morales.

Todo esto plantea cuestiones trascendentales. ¿Los
terroristas suicidas tienen más desarrollada esa parte
del cerebro? ¿La han desarrollado en las madrazas? ¿En
qué parte se procesa el impulso violento de los
agresores sexuales? ¿Podría cortocircuitarse si lo
averiguáramos?

En el despacho de Álvaro Pascual-Leone hay colgada una
gran fotografía un tanto extraña. Un grupo de
comensales comparte mesa en lo que parece ser un
agradable banquete. Todo es muy normal... excepto que
llevan los ojos vendados.

-Parece el fotograma de una película de Buñuel. ¿Qué
significa?

-Con este experimento demostramos que si te dejamos con
los ojos vendados, en apenas unos días la parte de la
corteza cerebral que normalmente procesa la información
visual empieza a procesar la del tacto y la del oído, y
aumenta la memoria verbal. Puro Machado aplicado a la
neurociencia: hacemos cerebro al andar...

-¿Tan plástico es?

-Tanto que ya se ha comprobado que el uso insistente
del dedo pulgar por los jóvenes en los teléfonos
móviles hace que ahora, cuando mueven ese dedo, se
enciende un área mayor del cerebro. Para bien o para
mal, toda actividad, toda percepción, cambia nuestro
cerebro. Y todo pasa en el cerebro. Si tienes una
pancreatitis crónica, puede ser una disfunción cerebral
tanto como orgánica, porque el cerebro es un artefacto
capaz de automonitorizarse. El resultado es la
autoconciencia.

-¿Significa eso que si tuviéramos el suficiente control
del cerebro podríamos llegar a autocurarnos?

-El mecanismo seguramente existe, lo que no sabemos es
cómo activarlo. El cerebro consume el 20% de la energía
que gasta nuestro organismo
, y consume casi la misma
tanto cuando está muy activo como cuando está en
reposo. ¿Para qué necesita tanta energía en reposo?
Seguramente porque está focalizado hacia el interior.
Marcus Raichle ha acuñado el término default network o
red por defecto, que es la que actúa en estos casos. Yo
creo que esta actividad cerebral "por defecto" se
dedica a promover mecanismos de defensa para proteger
la salud del organismo.

Curioso. Habrá que seguir de cerca estas
investigaciones.